Fabricamos calderas de vapor, intercambiadores de tubo y coraza en aleaciones inoxidables y chaquetas de circulación hidráulica. Aplicamos modelos termodinámicos avanzados que estabilizan los gradientes térmicos interiores en plantas continuas.
Cada beneficio está respaldado por modelos termodinámicos validados en planta continua.
Nuestros modelos analíticos reducen picos de temperatura en el haz tubular, alargando la vida útil del equipo y disminuyendo paradas por fatiga térmica.
Intercambiadores de tubo y coraza fabricados en aceros inoxidables 304L, 316L y aleación 825, seleccionados según el perfil de cloruros y temperatura del proceso.
Sistema de vibraciones y caudal en línea que anticipa obstrucciones o desgaste, permitiendo intervenir con 72 horas de antelación y reducir paradas no planificadas un 40 %.
Cada caldera se optimiza mediante simulación computacional y se contrasta con termopares tipo K, garantizando que los perfiles de temperatura se mantengan dentro de los límites de diseño.
La estabilización de gradientes reduce la demanda de combustible en hasta un 12 % en régimen continuo, mejorando la eficiencia global de la planta.
Ingenieros con experiencia en termodinámica aplicada asesoran la selección de materiales y la configuración de cada intercambiador según las condiciones reales de operación.
Selecciona el nivel de integración técnica que requiere tu planta continua.
Diagnóstico y ajuste de calderas de vapor
Configuración de intercambiadores de coraza y tubo
Monitoreo de chaquetas de circulación hidráulica
Nuestros equipos no solo transfieren calor: estabilizan perfiles térmicos interiores con modelos termodinámicos analíticos, reduciendo gradientes y alargando la vida útil del haz tubular.
Aplicamos modelos termodinámicos avanzados que predicen y estabilizan los gradientes interiores en calderas de vapor y chaquetas hidráulicas. En un estudio CFD sobre una caldera de 5 MW redujimos el gradiente máximo de 120 °C/m a 45 °C/m.
Fabricamos intercambiadores de tubo y coraza en aceros inoxidables 304L, 316L, 904L y aleación 825. Comparamos su comportamiento en ensayos SCC según ASTM G36: la aleación 825 ofrece la mejor relación resistencia-precio por encima de 150 °C.
Implementamos sistemas de vibraciones y caudal en chaquetas de circulación hidráulica. Detectamos incrustaciones incipientes y desgaste de álabes con 72 horas de antelación, reduciendo el tiempo de inactividad no planificado en un 40 %.
Confianza técnica
Cada equipo se entrega con validación experimental —termopares tipo K, curvas de velocidad de corrosión, espectros de vibración— para que el cliente sepa exactamente qué esperar en su línea continua.
Fabricamos calderas industriales de vapor tipo tubos de humo y acuotubulares, con capacidades desde 1 MW hasta 25 MW. Cada equipo se diseña con modelos termodinámicos propios que estabilizan los gradientes térmicos interiores, reduciendo tensiones mecánicas en el haz tubular y mejorando la vida útil del equipo en plantas continuas.
Trabajamos con aceros inoxidables 304L, 316L, 904L y aleación 825, seleccionados según la concentración de cloruros y temperatura del fluido de proceso. Para ambientes con temperaturas superiores a 150 °C y alto contenido de cloruros, la aleación 825 ofrece la mejor relación resistencia-precio en ensayos SCC según norma ASTM G36.
Implementamos sistemas de monitoreo en línea de vibraciones y caudal en las chaquetas de circulación. Detectamos patrones espectrales característicos de incrustaciones incipientes y desgaste de álabes en la bomba de recirculación, permitiendo programar intervenciones con hasta 72 horas de antelación y reduciendo el tiempo de inactividad no planificado en un 40 %.
Nuestros modelos analíticos estabilizan los gradientes térmicos interiores, reduciendo picos de temperatura que pueden superar los 120 °C/m en diseños convencionales. Al modificar ángulos de deflectores y velocidades de inyección, logramos gradientes máximos de 45 °C/m, lo que mejora la uniformidad térmica y disminuye las tensiones mecánicas en los componentes críticos de la planta.
Sí, asesoramos en la selección de aleaciones inoxidables según las condiciones específicas del fluido de proceso, temperatura y presión de operación. Proporcionamos curvas de velocidad de corrosión y análisis de costo del ciclo de vida para cada aplicación, asegurando la compatibilidad del material con fluidos agresivos como cloruros o compuestos sulfurosos.